Yo me quedo en casa

Cómo inventar un escándalo siguiendo tres simples pasos

Publicado: 2011-10-28

Regla número uno: la gente lee los titulares, no la noticia.

El 23 de octubre, el diario "El País" de España publicaba una breve entrevista al canciller Rafael Roncagliolo, cubriendo varios temas y ejemplificando lo que el diario llamaba “la nueva etapa que vive América Latina”, caracterizada por el crecimiento económico y la emergencia de varios gobiernos con posiciones de izquierda.

Nadie ignora que Estados Unidos ha visto su posición comercial en la región debilitada por el ascenso de China. Decirlo no tiene nada de particular y voces influyentes en los mismos Estados Unidos lo reconocen con preocupación hace ya bastante tiempo: una investigación del Congreso de los EEUU, por ejemplo, indica como un reto que en sólo la primera década del siglo, el comercio de China con la región se haya multiplicado por diez.

Lo que dice el canciller en la entrevista no es ni más ni menos que eso, como puede ver cualquiera que lea más allá del titular. ¿Qué dice el ministro literalmente? Leamos (con mis cursivas):

P. ¿Cuál es la relación primordial para Perú?

R. Hay algunas con mayor peso histórico y otras que han emergido en los últimos años. China, por ejemplo, ha pasado a ser el principal comprador de las exportaciones peruanas. Los países asiáticos, principalmente China; la Unión Europea, donde España ocupa un sitio privilegiado; las relaciones regionales, donde tenemos una política regional a través de organismos como la Comunidad Andina o Unasur, y Estados Unidos.

P. No menciona a EE UU en los primeros sitios.

R. Está en los cinco más importantes, pero ya no es el primordial. Antes era el 90%, como en todos los países de América Latina y eso ha cambiado mucho en muy poco tiempo. Ahora es una región de progreso. Ahora se negocia en todos los niveles y las relaciones exteriores son un foro multilateral.

¿De qué está hablando Roncagliolo? Claramente de comercio y coordinación regional: exportaciones, compras, multilateralismo. “No es el primordial” es una expresión meramente descriptiva, no prescriptiva. Indica: no proclama, celebra o dicta. El titular de “El País” y la línea resumen lo dejan claro: “América Latina ya no se guía exclusivamente por Washington”.

En el Perú la noticia fue rebotada por “El Comercio” el mismo 23 de octubre con el titular “Canciller dice que relación con EE.UU. ya no es primordial para Perú” con lo que el sentido de la primera expresión se reduce a una sola cosa y se presenta como una declaración de desvalor. El titular opaca a la noticia; la entrevista original se resume en un par de párrafos, y no se incluye un enlace para que el lector cauteloso lea el original.

Paso dos: recuerda que los expertos responden sin chequear la fuente.

Dos días después, el 25, El Comercio ya tiene la táctica cocinada: la declaración de Roncagliolo debe presentarse como un riesgo a las relaciones económicas y políticas con los Estados Unidos.

Como es obvio, la derecha está alerta al más mínimo indicio de un deterioro en las relaciones con los Estados Unidos y dispuesta a saltar hasta el techo ante cualquier alerta. Ya en agosto, durante el acoso mediático a Ricardo Soberón, varios diarios publicaban ciertas declaraciones de la embajadora Likins con el felipillesco titular “EEUU espera una explicación del Perú”. En ese caso, por supuesto, los diarios de derecha no tuvieron con el lenguaje atrevido de la embajadora la misma exigencia que tienen ahora con el del canciller.

Pero volvamos al tema. El 25, El Comercio publica las declaraciones de tres especialistas: un excanciller, un empresario y un internacionalista. ¿Qué dicen?

Uno llama a la prudencia y a que el canciller use un lenguaje menos terminante. No es claro que el entrevistado –el veterano diplomático José De la Puente Rabdil- conozca la entrevista original. Más parece que reacciona a una pregunta del reportero: “¿Cómo no va a ser primordial?... No hay que ser tan terminantes.” Y con la entendible pica profesional expresa fastidio por un canciller que no viene de la carrera diplomática.

Otro –el empresario- repite lo mismo que ha dicho el canciller Roncagliolo. Carlos Durand reconoce que la relación comercial con EEUU se ha debilitado por la crisis de ese país y dice “de ahí a concluir que hay una región que es más prioritaria que otra creo que no… todos los socios comerciales son importantes”. Nótese que el canciller nunca dijo que una región era “más prioritaria que otra”. De hecho dijo –ni más ni menos- que todos los socios son importantes. Pero –como en el caso del diplomático- tampoco es claro que el empresario se refiera a la declaración original, y parece que reacciona a la primera pregunta que le pone un reportero por delante.

El tercer especialista –el internacionalista Alejandro Deustua- tampoco parece haber leído la entrevista original. La nota del Comercio glosa a Deustua: “opinó que tal vez la respuesta del canciller se refería básicamente a un escenario comercial”. De hecho, cuando se cita directamente a Deustua, éste no critica al ministro sino que asume que hay un error de buena fe: “Es un error del uso del término o un error de transcripción.”

Pero los tres especialistas han sido emboscados y encasillados en el escandaloso titular “Critican que canciller considere no primordial relación con EE.UU”. Con este titular se comete una doble mentira: el canciller no dijo lo que “El Comercio” inventa, y los especialistas no critican lo que el canciller realmente dijo, sino lo que el periodista de “El Comercio” ha puesto por delante.

Paso tres: hazle un segundo piso a la mentira.

Creado el escándalo inicial, viene el error del gobierno, que es responder a la mentira de los diarios de derecha. El día 26, se le pregunta al Premier Lerner, que estaba de gira en Estados Unidos, por su opinión sobre las declaraciones de Roncagliolo. De nuevo, no podemos saber si Lerner ha visto las declaraciones originales. Parece que no, porque camina sobre la tramposa pregunta “¿Qué nos puede decir [sobre] las declaraciones del ministro (…) de que Estados Unidos no sería un socio estratégico en estos momentos?”

A nadie escapa que “no primordial”, que era una expresión originalmente descriptiva con un fuerte componente comercial se transforma de pronto –por arte de magia- en “no estratégico”, que es una expresión política y fuertemente desvalorativa.

¿Qué dice el Premier? “De acuerdo a la política con el Ministerio de Relaciones Exteriores, nosotros concordamos en que Estados Unidos sigue siendo un socio estratégico…”. No desmiente al canciller y dice de entrada que hay una política común de base.

Pero el titular (véase paso número uno) manda. Y el titular sistemática e idénticamente usado por Perú 21, Correo y Expreso es que Lerner “desautorizó” a Roncagliolo.

Armado el segundo piso, una especie de meta-mentira, los pisos siguientes se construyen solos. Lo siguiente –que ya es verdadero virtuosismo- es jugar con las subsiguientes aclaraciones del canciller, que intenta infructuosamente volver al sentido de su dicho original.

El 27 de octubre, Perú 21 titula “Roncagliolo versus Roncagliolo” para sugerir que el canciller se desdice. Pero ¿qué dice literalmente el canciller?

“Lo que he dicho es que el mundo ha cambiado. Hace cincuenta años el 90% de nuestro comercio iba a Estados Unidos, ahora está repartido en cuatro bloques: Europa, la Cuenca del Pacífico y Asia”

Es decir, exactamente lo dicho en la entrevista original: una reflexión fundamentalmente sobre aspectos comerciales. Pero la forma en que Perú 21 reporta es ya no meramente, sino virtuosamente, tramposa. Según el periódico, Roncagliolo habla “luego de haber sido desautorizado” y -para más inri- la aclaración del canciller se maquilla y no se cita intacta, sino con una aposición que no existe en el original: en efecto, dice Roncagliolo “Yo hablé con el primer ministro antes de que haga las declaraciones. Le pedí que dejara clara nuestra posición. Lamentablemente se trata de tergiversaciones” Perú 21 no respeta la frase y agrega entre paréntesis, luego de la expresión “las declaraciones”, la siguiente frase: “(donde lo desautorizó)”.

De este modo, se presenta a Roncagliolo como disculpándose luego de una desautorización. Mentira sobre mentira sobre mentira. Hay que reconocer el talento.

Epílogo: al final, las mentiras caminan solas.

Luego de esta, aparentemente compleja, pero en el fondo sencillísima operación semántica, la ficción queda perfectamente armada: el canciller insulta a los Estados Unidos, el Premier lo desautoriza y el canciller se desdice, desesperado. La verdad, sin embargo, es que el canciller describió una realidad comercial, el Premier habla de otra cosa y la prensa de derecha se anota un poroto fácil.

En el epílogo, y como para adornar la faena, la periodista de Perú 21 Zarella Sierra comenta en su cuenta de twitter en lo que parece ser un intento de ironía o una desfachatez disforzada: “Osea (sic) que ahora dice que @el_pais lo tergiversó?”

Genial. Lo que ahora ocurre, en este tercer, cuarto, quinto piso o azotea de la mentira original es que -luego de haber tergiversado el sentido de las declaraciones originales- los escritores de Perú 21, ahora dicen que el ministro no se queja de ellos, sino de la fuente original. Además de insultar a Estados Unidos, Roncagliolo insulta a “El País” de España. ¿descarada audacia o patética estolidez? En un universo en el que la verdad ha dejado de tener contenido y la mentira se ha vuelto una torre de Babel, ya no hay cómo saberlo.

En todo caso, sólo cabe constatar una vez más el abismal estado del oficio de periodista en el Perú y la bancarrota de los más mínimos estándares de profesionalismo de una prensa amarillista y tramposa. La respuesta a esa desgracia no es –por supuesto- ningún tipo de censura, sino la lectura crítica y acuciosa. Como hemos visto, parece difícil, pero –al final- la relojería de la tergiversación es bastante sencilla y debe ser expuesta por lo que es.

Fuente de la imagen (Pica aquí si quieres saber más sobre las tormentas en un vaso de agua).


Escrito por

Eduardo Gonzalez

Descendiente del gitano Melquíades. Vendo imanes. Opino por mi y a veces por mi gato.


Publicado en

La torre de marfil

Blog de Eduardo González Cueva